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viernes, 18 de febrero de 2011

No gracias, es que no lo celebro

3 comentarios
El salvadoreño promedio sacaría una excelente tesis de todas las formas e ideas importadas que tanto mal nos han hecho, siendo expertos en nada y en todo a la vez.
No me voy a extender en todos los aspectos de la alienación en mi país porque necesitaría otras diez notas más para terminar. Si a ud. le encanta la idea del consumo pues esta nota es específicamente para ud., continúe leyendo.

Un pueblo culturalmente muerto (creo que sin vuelta atrás): así puedo definir a mi país. Y es que en parte no tenemos la culpa de ello…los medios, la publicidad, los centros comerciales con tiendas extranjeras, hasta las telefonías nos importan ideas del ser, pensar, hacer y tener. Hemos perdido nuestra verdadera autenticidad como país… Es una ironía, ya que el salvadoreño siempre ha tendido a ser alguien bien peculiar. ¿Cuál ha sido la herencia de tanta entrada libre de comercio internacional? La pérdida casi a su totalidad de específicamente eso: nuestra peculiar cultura.

Somos un país POBRE, sí POBRE. El país tercermundista más consumista según las estadísticas. En la etapa más crítica de la crisis económica fue donde el salvadoreño más compró y consumió. Nuestro país creo que a este paso ya debe hasta la bandera, estamos endeudados hasta la coronilla, los granos básicos para muchísimas familias siguen siendo inalcanzables, la tasa de desempleo sigue en aumento, la falta de educación y analfabetismo sigue siendo un problema que nos achaca, el 30% de la economía del país se sostiene a base de remesas de compatriotas que han tenido que abandonar el país para poder brindarle un futuro a su familia; sin embargo, seguimos consumiendo como un país del primer mundo.

Consumimos como ricos, comemos como pobres. ¡Pueblo pobre de mente! Y es que el problema es de raíz, ¿cómo esperamos que el individuo salvadoreño no pretenda vivir de apariencias si ese es el mensaje detrás del marketing del pseudo desarrollo que nos tratan de meter en la cabeza a diario? Ejemplo de ello, los apartamentos prácticamente nuevos anexos a Multiplaza, para llenarlos con qué, ¿nuevos ricos? ¿Cuándo en El Salvador hemos tenido la cultura de vivir así? Así que ud. joven y señorita no se sienta culpable de querer aparentar lo que no tiene, ud. está siendo nada más que una víctima del sistema.

Confieso que dejé de creer en cada fecha pactada en el calendario con promesa de celebración entiéndase Navidad, san Valentín, año nuevo. Los agregados a la lista: san Patricio, Halloween, Día de acción de gracias, etc., etc. No existe otro propósito detrás de eso más que el consumo. Es triste de verdad ver un país tan débil de ideales propios, tan maestro en perder la soberanía con cada marca nueva que nos insertan en la lista de adopción de estilos de vida. Para lograr un verdadero cambio a veces tenemos que optar por el radicalismo; el cambio nunca viene en masa, se comienza de uno en uno. Nuestra soberanía no es negociable...o se pierde o se mantiene, una vez más, insisto, depende de ud. y de mí.

Mientras tanto mi respuesta sigue siendo: no gracias, es que no lo celebro.

3 Responses so far

  1. Hay un poco de miopía aquí. En el esfuerzo por parecer contra el sistema se te olvida que la raíz del problema es precisamente que El Salvador nunca ha tenido una identidad cultural marcada, el idioma que estás utilizando para escribir, de hecho, es parte de una fuerza cultural externa que "alienó" al continente Americano entero en los 1500.

    ¿Cuáles son tus referencias, entonces? ¿Cuáles van a ser tus signos de identidad? ¿Los actos indígenas? ¿El folclor?

    Hay que empezar a escribir en nahuatl, entonces, quitate tus pantalones o camisas de botones -invasión cultural, también- y usá ropa "tradicional", sea lo que sea que eso significa.

    Es muy fácil decir que se odian las fiestas internacionales o el consumo o la asimilación cultural. Pero eso es tan viejo como cuando los romanos lo hicieron con prácticamente todas las ideas de los griegos. Muchas veces de esa asimilación surge una identidad propia, nueva y única. ¿Sincretismo cultural, quizás?

    El Salvador no es un país culturalmente muerto, ni pobre, solamente porque aquí hablemos español o escribamos cosas en inglés o veamos o escuchemos productos culturales en otros idiomas. Si hay pobreza cultural es porque no hemos sabido qué hacer con todas esas herramientas que nos da el hecho de funcionar como mundo en una época que ya no sabemos muy bien qué es de quién y qué viene de donde. Todas las costumbres, las ideas, los sonidos y el arte vienen de otras partes. Hay que pensar en qué viene de El Salvador, o cómo sea que querrás llamar a este territorio, porque llamarlo "El Salvador" ya es rendirse ante la invasión cultural ibérica de hace 500 años.

    Es bien "cool" decir todo esto que decís. Pero, ¿qué viene después, qué vino antes?

  2. El problema principal con nosotros los salvadoreños es que, no estamos conciento de absolutamente nada, todo mundo piensa en irse a estados unidos a hacer de todo: trabajar, estudiar, vivir, etc. eso a causa de que aqui no hay oportunidades de superacion, pero nadie se pone a pnesar en que si este pais esta tan mal, es por culpa de Estados Unidos, la globalizacion y en neoliberalismo has acabado poco a poco con este pais al punto de matar nuestra soberania.

    Y es como se dice "los salvadoreños somos peculiares"

  3. La conquista española y la adopción de esta lengua fue un proceso inevitable, el consumo por consumo aceptado sin poner defensas es lo criticable de todo el asunto, que por ser mestizos perdimos nuestra identidad, mmmm no sé, habría que plantearse mejor ese argumento.


    Pero en todo caso confundir alienación y transculturización esta bien, no es tan grave como defender o celebrar festividades tales como acción de gracias o san patricio en pleno San Salvador (quizá aquí vivan irlandeses o nativos estadounidenses a quienes felicito por mantener viva sus tradiciones) pero hablar ingles o visitar Europa no te hace ciudadano del mundo o sí?.

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