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martes, 10 de mayo de 2011

Más de lo mismo. Es complicado

6 comentarios
Previo a la conmemoración del 125 aniversario del día internacional del trabajo nuestro gobernante, Mauricio Funes Cartagena, anunció en cadena nacional de radio y televisión, con su prolijidad habitual y con algunos argumentos, una serie de medidas tendientes a paliar la escalada de precios del petróleo en el mercado internacional y dinamizar nuestra economía. Entre otras disposiciones, informó de un aumento al salario mínimo del 8%, una línea de crédito de 40 millones de dólares para los productores agrícolas y la remoción del mal llamado impuesto de guerra (Fondo de Estabilización y Fomento Económico, FEFE) a las gasolinas.

El nuevo salario mínimo urbano del sector privado aprobado el viernes anterior asciende a 224.32 dólares. Si tomamos en consideración que este no alcanza a cubrir la canasta básica y que en el sector público es de 300 dólares, era de esperarse disconformidad. No quedaron claros los mecanismos para acceder a los empréstitos, creados hace poco con el fin de incentivar la producción de granos básicos, hortalizas y frutas. Pese a que con los 40 millones de dólares se podrán entregar hasta 6,000 dólares a los pequeños productores y se extenderán los beneficios no sólo a quienes cultivan cereales, sino también a quienes siembren frutas y hortalizas. Asimismo, se desconoce cuando se dejarán de cobrar las viejas tributaciones en los combustibles con las que solían financiar el subsidio del gas, pues se tiran la pelota entre el Ejecutivo y la Asamblea Legislativa.

En la marcha de hace dos domingos, variopintos opinólogos condenaron el recién aprobado incremento al salario mínimo, se mofaban del pírrico aumento y gritaban por sus megáfonos que es demasiado poco.

Pareciera que no estamos solos en esto. Se trata de un fenómeno global. Al hacer una pequeña búsqueda en internet con las palabras "subsidio gas" y "aumento salario mínimo" abundan los hipervínculos de noticias en países como Honduras, Bolivia, Colombia o Venezuela por mencionar algunas de Latinoamérica. Pero como dicen "mal de muchos, consuelo de tontos". El hecho que en nuestros países tengamos altísimas tasas de dependencia alimentaria, pobreza, migración e inseguridad ciudadana no quiere decir que tengamos que quedarnos cruzados de brazos.

Pero supongo que debe ser extremadamente frustrante para los que dirigen las carteras de estado verificar que es poco o nada lo que se puede lograr. Por ejemplo, y citando a la Dirección de Hidrocarburos y Minas, dependencia del Ministerio de Economía, en el consolidado de la factura petrolera al detalle –es decir, la referida al consumo de combustibles– de enero a marzo de 2010 la compra de gasolina especial en volumen fue de 12.6 millones, mientras que un año después y en el mismo período solo fueron 9.37 millones de galones, igual a 7.4% menos. Se da un consumo a la baja ante el incremento de precios.

Para bien o para mal también hay otra lectura. No obstante, el gobierno no se desentiende del conflicto, la cuestión no estriba en los indudables y legítimos propósitos del plan de salvataje, sino que desafortunadamente ya sabemos que de buenas intenciones está lleno el camino al infierno.

6 Responses so far

  1. eduardo7 says:

    Recordemos lastimosamente no somos productores de un insumo "materia prima" de calidad sino q somos productores agrícolas devaluados q hemos perdido la capacidad de sostenibilidad alimentaria propia.
    A eso sumemosle q en Wall Street la venta de "comoditties" se ha incrementado por inversionistas cautos q parecen encontrar un resguardo económico básico en la compra de estos objetos.
    Añadamos a un gobierno inoperante con tristes y sencillo paleativos q no dejan contento a nadie y... tenemos la situación actual.

    La producción de "algo bien enfocado" es lo único q nos hará salir, pero se ve distante igual q en Bolivia q Venezuela, Honduras y Paraguay.

  2. KR says:

    Esta mañana tuve una laaaaaaaaaaarga charla sobre la Doctrina Social de la Iglesia, donde un documento del Papa Juan Pablo II nos habla sobre el derecho a la huelga, al sindicalismo y la lucha sobre condiciones laborales y salariales dignas. Cuando el ponente dijo que nosotros debemos ayudar a la organización de trabajadores, un listillo de la of dijo que nos sindicalizaramos para pedir mejoras laborales y salariales, ahí ya no les gustó a los altos mandos. Vivimos en un país de incoherencias.

    Digo yo... para variar... la incoherencia y la incongruencia hacen de las suyas y nosotros que nos acomodamos...

  3. Roberto Saravia says:

    Es lógico las molestias por la administración pública y sus altas expectativas reflejadas en ese cursi discurso de toma de poseción, de las que particularmente me molesta la falsa "meritocracia". Sin embargo es de recordar que el estado lo formamos todos, y no es solución hecharle la culpa al gobierno por todo lo que pasa (y eso incluye los precios internacionales del petroleo). Claro esta que el peor error que nuestras autoridades cometen es tratar de solucionar un problema de absoluta dependencia de petroleo, con medidas economicas. Lo que se trata es de buscar tecnologias y medidas eficientes para afrontar nuestra situacion con los pocos recursos que tenemos. Aca no se invierte en investigación y desarrollo y lamentablemente toda la economía la mueve esa energía de la cual no somos productores.

    Por favor, pugemos desde las bases de la sociedad por una verdadera revolución de como se hacen las cosas en este pais, pero no solo con huelgas, sino con hechos y propuestas...!!!

  4. A mí, todo lo que anunció el presidente, me pareció algo así como una mala fotocopia de lo que en su momento lanzó Antonio Saca: la Alianza por la Familia.
    Si no me cree, lea esto y acuérdese de las "19 medidas de apoyo a las familias": http://bit.ly/mm4Sqx

    En fin, creo que el presidente tiene poco margen de acción, una economía bien emproblemada y un ansia evidente de quedar bien en las encuestas de opinión pública.

  5. Con la cuestión agrícola hay mucha tela que cortar. El alto precio de los insumos y el bajo precio al cual se compran los productos agrícolas, quitan el atractivo a la actividad. En parte, hay que decirlo, lo de la semilla mejorada vino a perjudicar más que a ayudar, pues hizo a la gente cómoda, pues ahora esperan, año con año, los paquetes. Esta semilla no sirve para una segunda producción, por lo que el siguiente año se debe adquirir nueva semilla.
    Ahora, con $6,000 es suficiente para producir, lo malo es que las ganancias no son significativas, en gran parte por la presencia de coyotes quienes engañan a los agricultores comprándoles a bajos precios.
    Lo ideal, a mi forma de ver, sería organizar toda la cadena de producción y comercialización hasta el consumidor. De esta forma las ganancias serían más atractivas y la producción podría, eventualmente, cubrir la demanda nacional de granos. Otra alternativa es el valor agregado a los productos, de tal forma que sean más atractivos para el consumidor e incluso llegar a exportar. El problema es que para esto se necesita producir en grandes cantidades para reducir costos fijos.
    Por desgracia no hay interés real en el sector y al agro muere año con año...

  6. @Eduardo la gente no siembra prq les mandan pistillo de los yunais, ya no necesitan matarse para comer.

    @KR lástima q eso de vivir en el país de los contrastes es más cierto que nunca

    @Roberto pareciera que no saben por donde empezar, la problemática no tiene ni colas ni patas!

    @Mariana, curioso como periodista era crítico acérrimo y ahora eche mano de los mismos insumos que le dejaron servidos! :/


    @Eb Creo que las bajas ganancias como bien puntualizas están detrás del bajón en la producción.

    A todos gracias de nuevo por pasar a visitarnos!

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